El logotipo es, seguramente, el elemento que más nos hace reconocer una marca. Pensemos en Coca-Cola, Nike o Apple, sabemos y recordamos perfectamente su imagen gráfica. Un buen logotipo consigue un lugar privilegiado en la mente del consumidor. Permite que éste lo identifique en los momentos determinantes de la elección de una u otra marca. Generalmente, las personas, tendemos a asociar los logotipos con algo que nos resulte familiar o algo que nos permite hacer asociaciones positivas.
Pero si un logotipo puede hacer que nuestra marca tenga éxito mundial, también podemos conseguir justo el efecto contrario. A continuación exponemos 10 casos desastrosos de logotipos que son potencialmente capaces de arruinar la reputación corporativa de cualquier compañía.
Iglesia Católica de la Arquidiócesis Comisión de la Juventud
Este logo fue desarrollado en 1973 y ganó un premio del Club de Director de Arte de Los Ángeles. Este ejemplo muestra cómo la percepción puede cambiar con las nuevas generaciones o los acontecimientos y hacer que se vean las cosas de manera muy diferente.



